Acabo de reencontrarme con aquel hombre del desierto de ojos de ébano al cual le canté esta canción camino a la Laguna San Rafael. Aquel atardecer, aquel amanecer... Aquellas charlas divertidas en espanglish-mímica y dibujos...
Estoy feliz que haya sobrevivido a la guerra y que esté vivo!
(...y sigue conservando aquellos ojos que inspiraron mi nombre... )
;)



Lo que me pude reir cuando hablastes del sapo !que bueno fué ! ¿cuantas
horas se habrá pasado esta mujer para aprender la danza del cientre ?
!como se mueve ! un abrazo gradeeeeeeeeeeeeee
de Maria